Encuentra en imágenes y explicadas las mejores posturas de yoga y ejercicios realizados por Jesús Bonilla, el Maestro Tanumanasi, tanto si eres principiante y quieres conocer el significado y los beneficios de cada asana, como si ya eres un practicante avanzado y deseas profundizar en las más difíciles. Hay ejercicios de yoga adecuados a cada persona y en este blog los tienes perfectamente explicados paso a paso y con imágenes. Comprueba los maravillosos resultados que da el yoga facial. Avanza en las milenarias técnicas del Hatha, logrando flexibilidad, armonía y equilibrio físico y mental. Con estas asanas vas a disfrutar de una sesión bien planificada de yoga integral que puedes compartir también con tu pareja. Vas a encontrar también posturas de yoga y ejercicios especialmente recomendables para embarazadas, asanas de yoga para el postparto y también amenas clases de yoga para que los niños se adentren en esta disciplina ancestral.

Ritos Tibetanos Ejercicios Libro

Estos ritos tibetanos del libro de Peter Kelder son ejercicios rejuvenecedores que tienen como protagonista al misterioso coronel Bradford y se han hecho mundialmente famosos, fácilmente puedes encontrar testimonios por Internet escribiendo en tu navegador ritos tibetanos, opiniones sobre los cinco tibetanos, o video de ejercicios tibetanos paso a paso. Los cinco ritos tibetanos para rejuvenecer descritos por Tanumanasi en el anterior post, tienen como objetivo restaurar la salud y mantener o recuperar la vitalidad de la juventud. Aunque te puedo asegurar ciertamente, que los cinco ejercicios tibetanos narrados anteriormente no pasan de ser por si solos una excelente gimnasia. Pero dirás, ¿entonces no funcionan? Si que tienen sorprendentes beneficios, pero son solamente un mero entrenamiento del cuerpo físico si ignoramos este sexto ejercicio y pasamos por alto o por ser demasiado viejos sexualmente hablando, no cumplimos sus requisitos. Si de verdad deseas vehementemente recuperar completamente la salud y lucir de nuevo la apariencia de cuando eras joven, hay en el libro un sexto rito tibetano, ejercicio para rejuvenecer que debes cuanto antes practicar. Tampoco obtendrás plenamente todas sus virtude, maravillosos beneficios y fantástica capacidad rejuvenecedora sin realizar protamente los ajustes necesarios en tu alimentación, considerando las reglas que siguen los lamas del Tibet que se exponen mas abajo.

Cotidianamente vemos como en el hombre y la mujer promedio de nuestra sociedad occidental una gran parte de la fuerza vital que como energía sutil alimenta a los siete chakras, capaz de despertar Kundalini se canaliza o desperdicia en energía sexual y reproductora. La mayor parte de ésta fogosa y pasional energía se disipa en el primer chakra Muladhara y nunca tiene la mínima posibilidad de elevarse a los otros seis llegando a Sahasrara. Para convertirse en un súper hombre o una súper mujer el yoga y las religiones sostienen que esta poderosa fuerza vital conocida por Kundalini se debe preservar y enviar hacia arriba, de forma que en su despertar y ascenso pueda ser utilizada por los demás chakras, especialmente por el séptimo Sahasrara.

Dicho lo anterior de una manera mas clara y concisa, es necesario para que funcionen paso a paso los ritos tibetanos y sean efectivos para rejuvenecer, guardar la abstinencia sexual, (esto es aplicable a la sexualidad tal y como hoy la practica la mayoría de la gente), de manera que la energía reproductora trasmutada como recomienda el Tantra Yoga, pueda ser recanalizada por los nadis y utilizada posteriormente por el individuo en un fin más provechoso y elevado. El sexto rito tibetano es la clave energetica del cuerpo humano. El requisito es que este mágico ejercicio se debe practicar solamente cuando la persona en cuestión sienta en la zona genital un exceso de energía sexual. Hay que realizar este ejercicio única y solamente con la zona reproductora estimulada y siempre en el momento en que se sienta el impulso.

MODO DE PRACTICAR EL SEXTO DE LOS RITOS TIBETANOS
Parado en pie con el cuerpo bien erecto y ambos pies separados alrededor de 60 cm. expulsamos con lentitud todo el aire que contienen nuestros pulmones. Durante la exhalación hay que inclinar el tronco hacia delante y colocar las manos sobre los muslos justo encima de las rodillas. Forzamos contrayendo el diafragma la salida del último vestigio de aire que nos quede en los pulmones y a continuación, con nuestros pulmones vacíos, volvemos a enderezar el torso. Llevando las manos con fuerza a las caderas ejercemos presión continuada sobre ellas para elevar bien arriba los hombros como si con ellos quisiéramos cojer la cabeza. Realizamos el cierre de los genitales y el ano denominado en yoga Mula Bandha. Comprimiendo fuertemente el abdomen con el diafragma, succionamos enérgicamente las vísceras en un único movimiento hacia adentro y arriba bajo las costillas flotantes haciendo Uddiyana Bandha y a la vez que elevamos el pecho y cerramos la llave de la garganta llamada Jalandhara Bandha. El Kumbhaka consiste en mantener sin respirar esa posición el mayor tiempo posible mientras sentimos como fluye el prana hacia arriba.

Cuando no seamos capaces de aguantar más con los pulmones vacíos, hay que hacer Rechaka e inspirar profunda y largamente en una única respiración yoga completa el aire a través de la nariz. En el instante en que los pulmones estén llenos, se procederá a exhalar a través de la boca juntando los labios en un soplo prolongado. Mientras expulsamos el aire, se deben relajar los brazos permitiendo que cuelguen flojos a ambos lados del cuerpo de forma natural. Antes de repetir toda la secuencia del sexto rito tibetano hay que inhalar por la nariz y exhalar por la boca alternamente varias veces. Todo el proceso se deberá repetir un mínimo de tres veces. Este sexto rito aconsejo practicarlo en pareja, estimulándose mutuamente y luego parando al llegar a la máxima excitación para realizar este tibetano independientemente de los otros cinco ritos, pues es requisito indispensable para que resulte efectivo que exista "calor", resulta absolutamente necesario que la persona o personas que lo practican tengan en ese momento un impulso sexual activo.

Los hombres y mujeres no podrán transmutar la energía sexual si por viejos o decrépitos ya no son activos y tienen poco o nada que transmutar. La premisa es que nadie debe de tratar de ejecutar el rito tibetano número seis, a menos que debido al calor genital se sienta genuinamente motivado a hacerlo. Pero hay algo más a tener en cuenta: nunca debe de hacerse este ejercicio lícitamente si nuestro deseo es causado por lujuria, o se es una de esas personas viciosas que ensucian mental o físicamente a los demás y para excitarse recurren a lo peor de los más bajos instintos. Hacer caso omiso de esto es magia negra que no acarrearía al sujeto sino consecuencias muy negativas. El rito tibetano 6 es sólo para aquellos seres sátvicos que se sienten sexualmente satisfechos única y especialmente desde el genuino Amor, y que en pareja o individualmente tienen un deseo verdadero de avanzar con rectitud hacia metas diferentes, que proporcionan al Siddha Yoga la recompensa del verdadero dominio y la suprema espiritualidad.




RITOS TIBETANOS BENEFICIOS EJERCICIOS: Para conseguir los máximos beneficios de los Ritos Tibetanos y rejuvenecer efectivamente con los ejercicios del libro de Peter Kelder, además de para prevenir cualquier reacción adversa de la práctica de estos energéticos ejercicos semejantes al Hatha Yoga, deben observarse por parte del individuo algunas reglas y principios básicos: Previamente a realizar la práctica de los cinco ritos tibetanos, la persona debe tomar un “medio baño”. Lo que en Tibet se conoce por un medio baño se toma de esta manera que bien podríamos llamar lavarse por partes: primero se lavan los genitales; después los pies y toda la parte inferior de las piernas de las rodillas hacia abajo; luego, operando de la misma manera, la parte inferior de los brazos, desde los codos hasta las manos. Seguidamente llenar la boca con agua para hacer enjuagues y arrojarse con las manos agua en el rostro con los ojos abiertos para enfriar el globo ocular, doce veces; luego escupir con fuerza el agua de la boca. Realizar a continuación un lavado nasal con agua salada con sal marina sin refinar, absorbiendo y haciendo pasar el agua por la nariz, escupiéndola al salir por la boca.

Aquellos que encuentren mucha dificultad para realizar el lavado nasal como anteriormente se ha indicado, el coronel Bradford les recomienda la siguiente técnica semejante al neti de yoga: llenar un cuenco u otro recipiente de boca ancha con agua natural preferiblemente a temperatura templada, a la que se le agregará una cucharadita de sal marina gorda. Inhalar un poco de aire, y seguidamente introducir la nariz en el cuenco, aspirando el líquido muy lentamente para conseguir que se introduzca con suavidad y sin muchas molestias por las fosas nasales. Continuar con la absorción hasta sentir fluir el agua en la garganta; luego, eliminar escupiendola por la boca. La razón del agregado de sal marina sin refinar al agua hace que este líquido tenga la misma densidad que los humores de nuestro cuerpo y se consigue así evitar la sensación desagradable que se produce cuando el agua dulce entra en contacto directo con la mucosa de la nariz.

El medio baño hay que continuarlo introduciendo el dedo corazón de la mano derecha lentamente en la garganta, esto se hace con la finalidad de limpiar la mucosa acumulada en la laringe (extremar la higiene lavando las manos con un jabón neutro antes de esta práctica). Seguidamente se lavarán las orejas, el cuello, y el resto del rostro. Toda esta operación debemos realizarla con agua fría. En los paises muy fríos, o para personas demasiado sensibles, es posible usar agua tibia, pero tomando nota de que se encuentre a temperatura siempre inferior a la del interior del cuerpo humano. Cuando el practicante de los ritos tibetanos se acostumbra al medio baño, toda la secuencia lleva unos cinco minutos.

El efecto que produce arrojarse agua con los ojos abiertos es una sensación súper saludable, sobre todo para quienes trabajan ante pantallas de ordenadores, pues mediante este enfriamiento de los globos oculares pueden evitarse algunos trastornos de la vista causados por el exceso de calor. El hacer pasar agua salada con sal marina sin refinar por la nariz y la garganta es también una magnífica práctica que ayuda mucho al enfermo en caso de congestión y sinusitis, limpiando de impurezas y bacterias las fosas nasales, evitando con este sano hábito la acumulación excesiva de mucosa. Así se previenen también los resfríados, amigdalitis y demás afecciones en la garganta. Las zonas detrás de las orejas y la nuca están llenas de puntos de acupuntura, además de ser lugares que irradian bastante calor, y el mantenerlos fríos particularmente en verano produce una sensación de bienestar agradable y refrescante. Esta práctica saludable limpia el cuerpo, lo refresca, relaja y revitaliza, siendo especialmente indicada por potenciar los efectos de la Sadhana o práctica espiritual, tal como los cinco ritos tibetanos, las asanas del yoga y la meditación. En el medio baño, el uso del jabón no es requerido, los beneficios se potencian frotando todo el cuerpo al finalizar con una gran toalla de baño húmeda.

Jesús Bonilla ©